A veces en el horizonte aparecen unas lineas pardas que parecen ser tierra.
Pero en la medida en que me acerco a ellas su color cambia
y cuando ya debiera estar a punto de alcanzarlas
Su color no es otro que el de todo el océano.
Nueve es más que doce.
(el arrendatario en:"Asido a un Tablón con Choros")