Escritas < ¿Quién heredará mis clavos?

Tiño el aire imposible
la muerte redactada por la máquina
la pintura avergonzada
quién heredará mis clavos?

Sufren los hijos de los millonarios
la austeridad se desnuda en la suite del hotel
yacen sus ropas en el respaldo de la silla
y su mascota lo concibe muerto a un hemisferio de distancia

Resonga el verso
y con razón resonga

La caduca leche de sus nodrizas fue barrida
de los lustrosos pisos de la casa demolida.

Los gansos fueron muertos
los muertos fueron gansos

La ayahuasca, el manjar blanco, el tinto de verano
als Cuatro Gats,
el carrer de Diputació huele a sangre de toros en la esquina de Marina.

el pasajero ve King Kong mientras sobrevuela los senderos Diaguitas del altiplano.
Una azafata me coquetea
otra me odia.
Le coqueteo a la que me odia
odio a la que me coquetea
abajo en el abismo comienzan las nieves.

Dicto mi testamento después de la señal
Los Andes
nada de esto cabe en una fotografía
hombres sin alas se ocupan de mi vuelo placentero
el avión gira hacia Santiago.

Abajo las humildes casas de las humildes gentes de la humilde nación,
la de la humilde fauna, la de la humilde flora.

(Castro Ceñudo).

3-7-2006