Escritas < helarte.

De qué arte me habla usted señor?, de aquél desvencijado oficio que hoy tiembla en un rincón de su celda
cada vez que oye acercarse los pasos de los nuevos talentos y los medios?.
Repudio y resignación a la espera del nuevo levante. Aquél que horrorice a los editores,
haga desmayar a las señoras de los empresarios amigas del arte
y devuelva a sus cuartos de niños en castigo a los fláccidos pinceles de las salas corporativas.
Allí donde a diario y bajo la mirada timorata de los mecenas, los simios violan libremente a las musas.

(Hugo de Pacci).