Escritas < el fraguador.

Oscurantismo en colores de la pintura en los bordes, de la virtud equívoca sin caballo ni alfil,
de la pasión sorprendida en el acto.
La vocación de lo irrespeto en las matutinas rancias liebres, exenta de toda grandeza,
cegada ya hace tanto por sus primeras luces.

Ya revisadas han sido las fotos y otra vez el jorobado ha ganado el casting. Se traslucen soterrados forcejeos, el jurado está dividido, tensión en la sala, una mariposa en la punta de la nariz lo ha coronado, no ha cabido otro argumento, la visión ha sido clara, es el mandato del bellaco, el conserje de la ruina, el malhumorado fraguador de todo lo bello.

Cantarás todavía?.

 

(Hipoyén Irilito.)